"..porque nadie crea en ello, no deja de ser verdad."

21/5/10

La pena era capital porque consistía en vivir del otro lado del sueño, acercándome todo el tiempo a lo que había olvidado, y el castigo era eso, haberlo olvidado.
Cortázar

17/5/10

sangre

Sangre
realmente te necesito?
Atada a tu ascendencia, que no la quiero
que no es mía
que nunca reclame.
Confluencias sanguíneas,
surcos en mi genética que me componen
sin quererlo.
Sangre
para qué te quiero?
Realmente te debo algo?
Sos vos caminante que me recorre,
no puedes obligarme a que te quiera
a mi lado.

Te siento como aguja punzante, astilla en mi adentro
no puedo dejar de pensarte, flujo incesante
de un pasado de curda
donde todavía no existías,
sangre.

Y ahora que te escribis desde mis adentros en mi frente,
qué hago con vos?
No te debo nada,
nada que me sirva.

Quiero desangrarme de vos.

7/5/10

lo que queda entre paréntesis cuando la ausencia

La verdad es esa
que veo a través de tus lunas,
somos tres.
Entre neblinas que hay en el corazón
compartido
nos salvamos solo con las manos
las miradas quedan atrapadas en parafinas gruesas
collares multicolores que aprientan gargantas
piel de dragón que me quema la frente y la juventud, flores marchitas, risas aterciopeladas;

somos tres.

Imposible nombrar lo rojo, tocarte con los dedos de la frente,
reclamar lo que esta calcado sobre un pizarron de agua y jabón
¡que peine este pelo enredado! , de nuestras conciencias (las tres, a los tres).
Enlazar estas paredes que se hacen cóncavas con las sombras,
se expira la fecha de vencimiento;
el oráculo se ha quedado sin oprobios ni sabiduría ni saliva
que recomponga la brechas, lo múltiple

se termina, se va terminando esta sonata de eclipse lunar
lunas en la frente
y somos
tres

Nietzsche

Pero no fue el sufrimiento mismo su problema,
sino la ausencia de respuestas
al grito de la pregunta:


¿PARA QUÉ SUFRIR?

Mis oídos

Si me atrevo a mirar y a decir...